jueves, 8 de julio de 2021

Capacitismo ¿a qué se refiere? Hacia la Construcción de un Feminismo para Todes

Tengo en mis manos la revista CERES y este artículo, que nos lleva a comprender un concepto nuevo que se incorpora en nuestro lenguaje, que para muchas de nosotras incluso puede tener connotaciones diferentes, por eso hoy invito a leerlo, ya que otorga contenidos que antes no estaban en nuestro imaginario colectivo.

Fernanda Arriagada, su autora, desarrolla este concepto: Capacitismo y el opuesto anti-capacistimo para demostrar en su planteamiento y en su crítica al feminismo, que nos hace falta agregarlo a nuestras luchas al definir que el anti-capacitismo es una lucha que nos permite revisarnos, pensarnos en lo comunitario y poner la vida en el centro.

El capitalismo, crea un sistema y una idea de persona “perfecta”, aquella que produce un beneficio económico máximo al sistema mediante su trabajo. Por lo tanto, el valor de las personas se mide en cuanto a su utilidad en relación a otras, bajo un estándar de normalidad para cuerpos y mentes; inteligencia y excelencia a partir de la necesidad de entender un cuerpo eficaz.

El camino nos dice es el des-aprendizaje, el apoyo mutuo, la sororidad y la accesibilidad. Invitamos pues a entrar en ese camino que seguramente les mostrará sorpresas.

Mafalda Galdames



miércoles, 2 de junio de 2021

Hablemos de adultocentrismo, dos artículos de CERES para la reflexión

 

“Otras organizaciones, movimientos, partidos, entre otros, compuestos por adultos, pueden opinar sobre todos los temas, incluso las problemáticas estudiantiles ¿Por qué lxs estudiantes no son escuchados al hablar sobre jubilación, aguas libres, salud o vivienda?” (Bárbara Hernández).

Los artículos “Niñxs, adolescentes y jóvenes, invisibilizadxs como sujetxs sociales y políticos” de Bárbara Hernández Letelier de 14 años e “Infancias y juventudes: Reflexiones para un feminismo no adultocéntrico“ de Danixa Navarro, nos interpelan a reflexionar sobre nuestras visiones y  prácticas en torno a la niñez y adolescencia, cuestión importante y necesaria para la construcción de movimientos y organizaciones, que contemplen, respeten y validen la mirada y opiniones de niñas, niños, niñes y adolescentes. Desde estas distintas miradas, las compañeras profundizan sobre lo que entendemos por adultocentrismo, y en su crítica, así como en los sentires y aspiraciones de la niñez y la importancia de generar espacios solidarios y respetuosos con otras generaciones.

“(…) ese camino de lucha donde hemos generado soluciones colaborativas con otros movimientos sociales, también lo podemos hacer con otras generaciones. Una búsqueda de alternativas con niñes y jóvenes, donde se les conciba como sujetos cuya vida y opinión es respetada y significativa” (Danixa Navarro).

Te invitamos a leer, profundizar y compartir!

 


 

viernes, 21 de mayo de 2021

CATASTRO PLURINACIONAL DE EXPERIENCIAS DE ECONOMÍA FEMINISTA Y SOLIDARIA. LA VIDA EN EL CENTRO

 

Desde siempre, y en particular en contexto de pandemia por Covid 19, frente a la ausencia del Estado, múltiples organizaciones de diversos territorios han llevado adelante prácticas comunitarias y experiencias solidarias y feministas alternativas a la economía de mercado hegemónica.

 

La Carpa de las Mujeres, ha querido dar visibilidad a estas experiencias a través de la recopilación y sistematización del quehacer de 55 organizaciones en torno a la producción, abastecimiento, intercambio, formación, entre otros... que se guían por principios de solidaridad, reciprocidad y cooperativismo. Dando origen a un Catastro Plurinacional de Experiencias de Economía Feminista y Solidaria.

 

DESCÁRGALO, COMPÁRTELO, DIFÚNDELO!!! 

 


 

lunes, 3 de mayo de 2021

Ollas Comunes. Organización Colectiva en tiempos de crisis

Gente querida, compartimos el artículo “Ollas Comunes: organización colectiva en tiempos de crisis” de nuestra compañera Waleska Monsalve, que se encuentra en el último numero de la revista Ceres. Aborda el resurgimiento de esta práctica popular como respuesta a la crisis económica causada por la pandemia. Analiza los antecedentes históricos y los sitúa en el contexto actual destacando esta práctica no solo como una expresión de acción colectiva destinada a resolver el problema alimentario sino también como una estrategia de rearticulación de resistencia territorial que invita a re pensar las formas de organización y de relación con el entorno.
 
“La pandemia impactó a nuestro país en medio de una lucha social, extremando los conflictos y visibilizando las carencias que eran cotidianas para gran parte de la población. El confinamiento provocó un cambio en las formas de acción política que se estaban desarrollando hasta ese momento y pausó la incidencia en el espacio público. Sin embargo, se rearticuló el trabajo territorial y la solidaridad se transformó en estrategia de sobrevivencia. A pesar de las dificultades la comunidad avanza, retomando el hilo de una historia de luchas colectivas arraigadas en la memoria social, fortaleciendo lazos y tejiendo resistencia”.
 
Fotografías por Claudia Pool

¡Resistimos para Vivir Marchamos para Transformar!

lunes, 26 de abril de 2021

DECLARACIÓN DE SOLIDARIDAD FEMINISTA E INTERNACIONAL CONTRA EL PODER DE LAS TRANSNACIONALES


El 24 de abril, nosotras, militantes de la Marcha Mundial de las Mujeres, unimos nuestras voces para denunciar y unirnos en solidaridad feminista contra el poder de las empresas transnacionales que explotan y destruyen la vida de las mujeres. Nuestras acciones comenzaron en 2013, cuando las torres Rana Plaza se derrumbaron y destruyeron miles de vidas de mujeres que trabajaban en condiciones totalmente inhumanas y precarias en Bangladesh. En este año 2021 estamos indignadas por otro caso de incendio en una fábrica textil de Marruecos que mató a 26  trabajadoras/es.

Nuestra resistencia feminista y anticapitalista al poder corporativo existe precisamente en nuestros enfrentamientos colectivos desde diferentes realidades, pueblos y lugares para detener el avance de las acciones de las empresas transnacionales. La desposesión es algo que nos une a todos los continentes y es practicada por empresas regidas por la lógica colonialista, racista y patriarcal.

Denunciamos la dramática situación de nuestras compañeras del norte de Mozambique, en la provincia de Cabo Delgado: con la entrada de empresas multinacionales con concesiones para la explotación del petróleo y otros recursos naturales, la población ha sufrido la usurpación de tierras y medios de vida, provocando guerras y terror que obligan a la gente a abandonar sus territorios en busca de seguridad.  Estas empresas llegan con promesas de «progreso», destruyen la biodiversidad, los conocimientos tradicionales y expulsan a sus pueblos utilizando a las mujeres y las niñas como instrumentos de conflicto y son asesinadas, secuestradas, encarceladas y violadas. Situaciones como la de Cabo Delgado también se dan en otros lugares del mundo, como en el caso de la explotación del níquel en Nueva Caledonia.

En 2021 es el segundo año que vivenciamos esta fecha bajo la pandemia COVID 19 que ha agravado las malas condiciones de vida de millones de mujeres en todo el mundo. En este marco, asistimos al aumento del autoritarismo de muchos gobiernos, a la brutalidad  contra la población en nombre del aislamiento social obligatorio, el «lockdown», o bien a casos como el del gobierno brasileño que invierte en el negacionismo científico y promueve la falsa ecuación economía X vida.

Mientras que los países ricos del norte han avanzado mucho en materia de vacunación, hemos visto cómo se niega este derecho a las naciones globales del sur. Las grandes empresas farmacéuticas, en su mayoría en el norte global, han aumentado sus beneficios y se articulan en iniciativas para ofrecer «soluciones» de distribución de vacunas en países que no tienen el poder adquisitivo. Sin embargo, no mencionan el hecho de que estos mismos países están negociando con los productores de vacunas y garantizando reservas de inmunización para sus países mucho mayores de lo necesario. Conocemos estas tácticas para comercializar la salud y la vida de las personas a través del dominio de la producción y distribución de medicamentos y patentes, que se convierten en verdaderas armas de guerra.

En estos tiempos, desde la Marcha Mundial de las Mujeres venimos apostando en las estrategias colectivas y solidarias para poner en el centro la sostenibilidad de la vida en todo el mundo, desde nuestra auto organización y en alianzas con los movimientos sociales que apuntan a la transformación de la economía para desmantelar el poder corporativo.

¡Nuestra solidaridad feminista internacionalista seguirá moviéndonos, resistiendo para vivir, marchando para transformar! 

Marcha Mundial de las Mujeres, 24 de abril de 2021

lunes, 5 de abril de 2021

PRIMAVERA 2020 | N°17 | AÑO 8


 


 

EDICIÓN ESPECIAL CERES | VERANO 2021



OTOÑO 2020 | N° 16 | AÑO 8



domingo, 7 de marzo de 2021

DECLARACIÓN DE LA MARCHA MUNDIAL DE LAS MUJERES PARA EL 8 DE MARZO DE 2021

Exactamente un año después que el mundo entero enfrentara el inicio de la primera pandemia del siglo XXI, nosotras las mujeres nos encontramos en un nuevo 8 de marzo, que gana significado especial en 2021. Desde hace 111 años, esa fecha es un marco de referencia para las mujeres en movimiento, las mujeres que osan hacer crecer sus voces, resistiendo y garantizando la sostenibilidad de la vida. 

 

Somos mujeres de todos los pueblos, de culturas y realidades diferentes, que denunciamos las violencias y opresiones, que las crisis de ese modelo capitalista, heteropatriarcal, racista y destructivo de la naturaleza provoca en nuestras vidas. La pandemia de covid-19 ha puesto a la luz las desigualdades y trampas de ese sistema que, con la profundización del neoliberalismo, precariza más y más la vida de las mujeres, de los pueblos y del planeta. Esa urgencia de la defesa de la vida ha sacado a relucir lo que reivindicamos hace mucho tiempo: ¡la ruptura con este sistema es urgente! 

 

Y somos nosotras, mujeres de clase trabajadora de todos los pueblos, quienes seguimos apuntando horizontes posibles, mientras nos ponemos en la línea de frente a las resistencias a los ataques del capital contra la vida. Nuestra lucha es internacionalista. Al mismo tiempo, nuestra auto organización concretiza la solidaridad feminista y popular en las acciones cotidianas en nuestros territorios. ¡Unidas, marchamos y reescribimos nuestras historias! 

 

Las desigualdades en el acceso a la salud dejaron clara la necesidad de resistir al brutal avance del mercado y sus transnacionales. Nos endeudan, toman nuestras tierras, destruyen y venden la naturaleza, atacan nuestra soberanía alimentaria y buen vivir. El beneficio de las empresas está en una inmensa batalla contra todo aquello que sostiene la vida – como hemos visto recientemente en las muertes de las trabajadoras en un taller clandestino de la industria española en Marruecos. 

 

Aunque con nuevas dinámicas impuestas por la pandemia, nuestro feminismo se está movilizando contra las investidas del imperialismo, contra la militarización y el intento de minar la soberanía de los pueblos y criminalizar a luchadoras y luchadores sociales. Denunciamos a las prisiones políticas! Condenamos a las políticas de gobiernos que violan a los derechos de los pueblos, y también a los bombardeos imperialistas que son permanentes en territorios como Syria. En todo el mundo, luchamos contra la militarización y la ocupación de los territorios, y expresamos solidaridad a nuestras compañeras venezolanas, palestinas y saharauis, que resisten diariamente a bloqueos, sanciones y violencias. Marchamos en defensa de nuestra autonomía y en solidaridad a las compañeras perseguidas, asesinadas y privadas de su libertad. 

 

Nuestros cuerpos, voces e ideas tienen fuerza en las calles, en las redes y en el campo, y para combatir las violencias de la derecha y sus fundamentalismos - que, cada vez más radicales, expresan odio, racismo, misoginia, intolerancia y las demás formas de opresión y discriminación. La violencia patriarcal es un engranaje de ese sistema que combatimos todos los días. Luchar por la autonomía de las mujeres sobre sus cuerpos y sexualidades es fundamental en nuestra lucha por otra sociedad.

EL 8 de marzo es parte de nuestros procesos colectivos de resistencia que confrontan a la lógica neoliberal de destrucción del Estado, privatización, competitividad e individualismo. Nuestro feminismo construye economía feminista, solidaridad, reciprocidad, soberanía y poder popular.

 

Por todo el mundo, luchamos en este 8 de marzo y todos los días por un mundo sin explotación y jerarquías. 

 

¡Resistimos para vivir, marchamos para transformar!

lunes, 25 de enero de 2021

Declaración en solidaridad con las mujeres hondureñas

 


La Marcha Mundial de las Mujeres, una vez más ha recibido noticias lamentables que atentan contra los derechos de las mujeres y las niñas en la República de Honduras.

Desde hace años, presenciamos como la violencia y la criminalización hacia los movimientos sociales se ha institucionalizado. Luego, los efectos de la pandemia dejaron a amplios sectores de la población en la cesantía y la miseria, y como si esto fuera poco, dos huracanes han devastado amplias zonas geográficas rurales, dejando a las familias campesinas sin sus mínimos enseres que les permitan vivir dignamente.

Las caravanas de miles de familias que buscan desesperadamente una salida a la situación de orfandad en la que se encuentran son expuestas a todo tipo de vejámenes, mientras dura su peregrinar hacia otros territorios, en los que quizás nunca encuentren la paz y bienestar que tanto anhelan.

Ahora, el gobierno asesta un nuevo golpe con la iniciativa de ley, que contiene la reforma del artículo 67 del Decreto No. 132-82 de la Constitución de la República, vigente desde el 20 de enero de 1982, cuyo objetivo es crear un blindaje constitucional que imposibilite legalizar la práctica del aborto en Honduras, representando una amenaza importante para los derechos humanos de las mujeres.

Dicha reforma busca prohibir cualquier procedimiento que interrumpa un embarazo, incluso en casos de peligro de vida o salud de las mujeres gestantes. En otros momentos, estos intentos han buscado justificar las restricciones al acceso a la fecundación in vitro y/o a la anti- concepción de emergencia. En general, estas estrategias intentan negar a las mujeres la capacidad de tomar decisiones autónomas con respecto a su fertilidad y a decidir sobre sus propios cuerpos. El proyecto va en sentido contrario al reconocimiento de la libertad y autonomía de las mujeres y niñas, pretendiendo imponer obligatoriamente la maternidad incluso en situaciones extremas como en caso de riesgo a la vida, a la salud, incesto o violación, en que se justificaría la interrupción por razones terapéuticas. Precisamente en aquellas circunstancias, en las que el embarazo debe resultar de una elección libre, responsable e informada.

La Marcha Mundial de la Mujeres, solidariza con las mujeres hondureñas que sistemáticamente han visto sus más elementales derechos conculcados, sometidas a través de diferentes medidas y restricciones sociales, políticas y económicas a vivir en situación de permanente incertidumbre frente a su vida individual, familiar y colectiva; mirando su futuro cada vez más desalentador en una sociedad altamente desigual.

Nuestro repudio hacia las medidas patriarcales, racistas y colonialistas que se amparan en disposiciones legislativas-coercitivas, para seguir manteniendo a las mujeres bajo estado de sometimiento permanente, estableciendo categorías claramente diferenciadas y discriminatorias para sus pueblos.

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